7.4.09

Doblepensar (Soy un crimental, 1a. Parte)


El día domingo por la noche tenía un inconcebible bochorno debido a las altas temperaturas registradas últimamente; no pude dormir hasta pasadas las 2:30 a.m. En mi insomnio, pensé muchas cosas, era una de esas ocasiones en que piensas una cosa sin sentido y de repente; cuándo te das cuenta, ya nada de lo que piensas tiene sentido alguno, recordaba, por ejemplo: cuando era niño. La persona a la que conocía como mi abuela, en realidad es la segunda esposa de mi abuelo. En ese entonces, pensaba: ¿Cómo mi padre superó la pérdida? ¿Cómo pudo seguir su vida como si nada hubiera pasado?
¿La habrá querido?

En fin, mi madre murió también cuando yo era de muy corta edad y desde que yo recuerdo, el mundo me parece cada vez un peor lugar. Esa noche de calor sofocante continuaban mis pensamientos: Crecí, y entonces descubrí como mi padre había podido hacerlo, entendí, con el paso de los años, que la vida, las circunstancias, la gente; te va preparando, te moldea para vivir en medio de la humanidad perdida, carente de identidad...

El mundo en el que vivimos es un gran lugar con todo lo necesario para hacer feliz hasta al más exigente de nosotros, pero... la humanidad es desgraciada, no me malinterpreten! no es que existan personas buenas ni malas; existe el bien y el mal.

Un ser humano es equilibrado al nacer, sólo que llega el momento en que se inclina hacia un solo lado. Ninguno de los dos es redituable; si se inclina hacia la maldad entonces legará el momento en que habrá alguien con mayor maldad para hacerle pagar de forma humillante. Si su inclinación es hacia el bien; los del lado de maldad le harán la vida miserable y su bien nunca será agradecido.

Mientras que a aquellos pocos que logran mantener por mucho más tiempo el equilibrio de su mente, y podrían disfrutar un mundo que existe para ellos; el bien y el mal les transforman la existencia en una encomienda difícil: Nunca se es demasiado bueno.. pero tampoco se es lo suficiente maldito para seguir, para lograr lo deseado, para encajar en una sociedad. Aquél que no está ni en un lado ni en el otro; es el que está mal.

De pronto caigo rendido al sueño; mi último pensamiento se convierte en un susurro:

"El esfuerzo!! ...el esfuerzo: para el estreñimiento!"